Situación política actual

La situación teórica, desde la aprobación de la constitución de 1991 y su posterior enmienda en 1995, es la de una democracia pluripartidista. Sin embargo, todos los resortes del poder están controlados por el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), que encabeza el propio Obiang Nguema. Militar en el PDGE es la única manera de ascender en la escala administrativa del país, cuyos puestos más elevados están reservados para miembros del clan familiar del presidente. La formación oficialista consiguió 75 de los 80 escaños del Parlamento en las elecciones de 1999, en una consulta más que presuntamente fraudulenta. Cuenta con varias organizaciones afines sin apenas representación, como la Convención Liberal Democrática (CLD) o la Unión Democrática y Social (UDS).

Los miembros de la oposición democrática coinciden en afirmar que el régimen de Teodoro Obiang Nguema está dando sus últimos coletazos. El propio dictador se acerca ya a los 60 años, y algunas informaciones apuntan a que su salud se ha resentido desde que fuera intervenido en 1999 en la clínica Mayo de Estados Unidos. No obstante, los opositores intuyen que el general-presidente podría intentar traspasar el mando a su hijo, en lo que sería un vergonzoso ejemplo de dictadura dinástica.

plazamujer.jpg Plaza de la mujer

 La debilidad del régimen, lejos de propiciar un clima favorable a sus enemigos, ha multiplicado su peligrosidad. En junio de 2002, quince miembros de la oposición interna fueron condenados a 20 años de prisión por su supuesta participación en un intento de golpe de estado. Sólo la presión internacional impidió que se aplicaran las 18 penas de muerte pedidas por la fiscalía.

Tesorería del estado tesoreria.jpg

La mayoría de la oposición democrática se encuentra en el exilio. Severo Moto Nsá es el presidente del demócratacristiano Partido del Progreso (PP) y la cara más conocida fuera de Guinea. Fue acusado de traición y encarcelado por el régimen, que lo indultó el 2 de agosto de 1995. El PP fue ilegalizado en abril de 1998 en una actuación judicial carente de las más mínimas garantías, aunque cuenta con varios grupos de apoyo en el país. Miguel Esopo Eman, secretario general de Acción Popular de Guinea Ecuatorial (APGE), y Malela Idjabe Ngadi, presidente del Partido Liberal, son los otros dos firmantes del documento constituyente del gobierno en el exilio.

opositor_guineano_severo_moto.jpg Opositor guineano Severo Moto Nsá

Los únicos partidos opositores con representación parlamentaria en Guinea son la conservadora Unión Popular (UP, que cuenta con cuatro escaños) y la progresista Convergencia para la Democracia Social (CPDS, que tiene uno). UP se encuentra dividido en dos corrientes, una de las cuales se encuentra cercana al régimen de Obiang. Mientras, el secretario general del CPDS, Plácido Micó Abogo, fue encarcelado como consecuencia del macrojuicio de junio de 2002. No fue liberado hasta agosto de 2003, tras ser torturado en la infame cárcel de Black Beach.

Otra agente de oposición interna es la Fuerza Demócrata Republicana (FDR). A su descabezamiento en la provincia de Wele-Nzas parece deberse el macrojuicio contra la oposición en la primavera de 2002. Sus líderes, Felipe Ondó Obiang y Guillermo Nguema Elá fueron detenidos y torturados durante meses.

El mapa político se completa con el Movimiento para la Autodeterminación de la Isla de Bioko (MAIB), con cierta implantación entre la mayoría bubi de la región. La gran mayoría de sus líderes fueron acusados de organizar una insurrección en 1998, y estuvieron en la cárcel hasta octubre de 2002. Weja Chicampo Puye, líder histórico de la formación, acaba de anunciar su regreso a Guinea Ecuatorial para aprovechar los “limitados signos de diálogo propiciados por el régimen” en las últimas fechas.

En las últimas elecciones legislativas celebradas en 2004, que sirvieron de nuevo para reelegir a Obiang,  la oposición democrática y los observadores internacionales denunciaron la existencia de un fraude. En Malabo aparecieron 16 colegios fantasmas (no previstos) en los que no había presencia de interventores. El principal partido de la oposición, Convergencia para la Democracia Social (CPDS), de Plácido Micó, consideró que sólo en el 40% de las mesas de Malabo el resultado era el real.

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